¿Qué hay detrás de los Bebés Reborn?

La cuestión de los bebés reborn ha saltado a la actualidad y se ha dado a conocer al público en general, gracias a un reportaje realizado recientemente por la periodista Samanta Villar para el programa de Cuatro Conexión Samanta. Pero, ¿son los bebés reborn un moda actual?

Estos bebés se originaron en Alemania durante la II Guerra Mundial, debido a la escasez de recursos causados por la guerra, las madres alemanas se vieron forzadas a arreglar o reconstruir las muñecas de sus niñas por los desperfectos ocasionados por la contienda. Esta tendencia se trasladó rápidamente a Estados Unidos donde tuvo un gran éxito. Estos muñecos llegaron hace años a España, aunque siguen siendo más valorados por el público estadounidense.

El Organismo internacional de artistas de muñecas Reborn (IRDA, por sus siglas en inglés) tiene como objetivo enseñar el arte de hacer estos muñecos reborn, y da la oportunidad a cualquier artista a unirse siempre y cuando, este acepte las condiciones y pautas éticas a seguir. De este arte ha surgido un oficio definido como reborner: persona que transforma una muñeca de vinilo en la copia de un bebé humano con el mayor realismo posible. La actividad en sí se denomina reborning.

Muñecos casi reales: procedimiento

Muñeco reborn

Bebé reborn de silicona

Los muñecos reborn pueden costar entre 400 y 6.000 euros, por lo que el pagar un precio tan alto conlleva que los artistas inviertan muchas horas en hacerlos, un largo proceso a seguir, técnicas muy cuidadas y la perfección ante todo. Cada detalle está minuciosamente cuidado: las rojeces de los recién nacidos, manchas de nacimiento, la piel, el tacto, las venas, los pliegues de la carne, el peso y tamaño del bebé etc.

A la hora de comprar un bebé reborn, tienes dos procedimientos a seguir: uno es elegir uno de los bebés que aparecen en el catálogo del artista al que se lo vayas a encargar; otra opción es encargarlo a medida, puedes enviar una foto de un bebé real y te harán una réplica lo más parecida posible, o puedes especificar tú mismo las características. Estos bebés se entregan con una pulsera identificativa como hacen a los bebés reales en los hospitales, e incluso con un certificado de nacimiento, en el que se especifican las características del bebé; peso, altura, nombre de los padres etc.

Dentro de los bebés reborn, puedes encontrarlos de mejor y peor calidad, todo se rige por el precio. Si quieres un bebé que sea lo más parecido posible a uno real, deberías encargar uno de silicona. El precio es más elevado ya que la silicona de platino es muy cara, al igual que todos los materiales que se necesitan para hacerlos. A un bebé de silicona, al contrario que a los que tienen el cuerpo de tela, les puedes bañar y mojar sin problema, dar de comer, hacen pis e incluso pueden respirar.

¿Adoptar o comprar?

Los amantes de estos muñecos prefieren usar el eufemismo adoptar en vez de comprar, esto puede llevar a confusión, ya que la venta online o física de estos bebés no está destinada para un público infantil, sino para personas adultas. ¿Jugando a ser papás?, ¿los compran para suplir carencias emocionales?, ¿o simplemente algunas personas los consideran un arte del coleccionismo?

Son muchas las preguntas que uno se puede hacer de por qué una persona decide comprar un bebé reborn. Por su realismo y por sus características, estos muñecos son piezas de coleccionismo, piezas caras y muy valoradas por los expertos. Pero en algunos casos, sobre todo el público femenino, los compra para suplir la pérdida de algún hijo; aquellas mujeres que no pueden adoptar por diferentes motivos; que no pueden tener hijos, o que simplemente los suyos se han hecho mayores y anhelan esas sensaciones que sintieron, el síndrome del nido vacío.

En muchos de los casos estos bebés llegan a la vida de esas mujeres en momentos duros, cuando necesitan llenar el espacio de un bebé o reemplazarlo. Les ayudan a sobrellevar las penas. En algunas situaciones, estos bebés han ayudado a combatir síntomas anímicos del Alzheimer en mujeres que perdieron a sus bebés.

Muñecos tratados como hijos

Tanto en el reportaje de Samanta Villar, como en el de la BBC titulado My Fake Baby (Mi bebé falso), podemos observar que encuentran consuelo y afecto en estos muñecos. Los tratan como hijos, les miman, les adoran y consienten. Gastan grandes cantidades de dinero en comprarles todo tipo de ropa, accesorios, calzado, el carrito, la cuna etc. Y no solo eso, también les sacan a la calle, les bañan, les peinan, les echan colonia, les preparan el biberón, imitan el comportamiento que una madre real tendría con su hijo.

El mundo reborn, una afición muy cara y más si eres coleccionista. Hay un sinfín de complementos para estos bebés, el coleccionismo de los muñecos reborn implica comprarles todo lo que un niño de verdad necesitaría, lo que hace que la inversión de dinero sea mayor.

Pero, en realidad el comprar muñecos reborn ¿empezó como un tipo de coleccionismo?, o ¿en verdad se ha convertido en una forma de escapar de los problemas, de las inseguridades, de las enfermedades psicológicas, depresiones y otros males causados por la pérdida o la imposibilidad de tener un bebé? ¿No sería mejor adoptar un bebé real? ¿Será que estamos más acostumbrados a mostrar afecto por las cosas materiales que por las personas?

Escrito por: Lucía Rincón Martínez

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